martes, 30 de octubre de 2007

Jesus´ blood never failed me yet

Aunque la religión como organización no siempre es positiva, el sentimiento religioso individual puede crear momentos maravillosos y obras de arte conmovedoras.

En 1971 Gavin Bryars, músico inglés, se encontraba colaborando en la realización de un documental acerca de gente que vivía en las calles de Londres. De forma espontánea uno de ellos cantó un himno religioso, muy sencillo. Se titulaba Jesus´ blood never failed me yet, lo que podríamos traducir como "La sangre de Jesús nunca me ha fallado". Tras terminar el documental Bryars se quedó con esta grabación. Tras escucharla en su casa comprobó que estaba a tono con su piano. Además, la primera parte duraba 13 compases y se podía repetir formando un bucle sin fin. Mientras la escuchaba improvisó un acompañamiento al piano y pensó que sería buena idea crear ese bucle con una cinta de la época y quizá añadir un arreglo orquestal. Así que fue a su estudio, que en aquella época estaba en un departamento de Bellas Artes, junto a un aula de dibujo. Allí copió los trece compases en una cinta continua para crear el bucle que le sirviera como base. Mientras se copiaba se fue a tomar un café, dejando la puerta abierta. Al volver comprobó extrañado que el aula de dibujo, normalmente bulliciosa, estaba sumida en un extraño silencio. Incluso algunos dejaban escapar alguna lagrimilla. Al acercarse a su estudio descubrió que la culpa la tenía la peculiar voz del vagabundo, que había estado sonando durante todo ese tiempo.

Gavin Bryars creó varias obras basadas en ese fragmento, que empiezan con la voz del vagabundo acercándose y poco a poco va siendo acompañada por una orquesta cada vez más potente. En una versión de los 90, la que os pongo aquí, al final surge la voz inconfundible de Tom Waits:


Merece la pena escucharla, si tenéis ocasión, en una de las versiones largas. Es una experiencia subyugante.

El vagabundo nunca pudo escuchar la obra terminada, había muerto algún tiempo antes. Sin embargo, parte de su espíritu siempre permanecerá, atrapado entre las notas de una sencilla melodía que un día se pudo oír en las calles de Londres.

Historia tomada de la web de Gavin Bryars (en inglés).

2 comentarios:

Pink dijo...

Me ha gustado mucho la información aportada. Hacia tiempo que había escuchado una de sus versiones largas y hoy he dado con las cortas.

Sgrima dijo...

Maravillosa la canción,(que ya la tenía entre mis discos), y lo bien que la has documentado*** Enhorabuena)))
Gracias*