jueves, 15 de marzo de 2007

El tren a lo lejos

En las últimas noches estoy recordando esas películas de los 40 y 50, donde un tipo vive sólo en un apartamento. Muchas veces es verano y por las ventanas abiertas llegan los ruidos de la ciudad. Siempre ruido de tráfico, siempre alguna sirena sonando de vez en cuando. Donde vivo todo es exactamente así, y quizá los sonidos son distintos porque la ciudad es también distinta a las que estoy acostumbrado. La mayoría de las casas son bajas, de dos pisos, y sólo hay algunos edificios altos, casi siempre de 10 o más plantas. Es algo que me resulta bastante extraño. En uno de esos edificios altos vivo yo. Sin embargo, lo que definitivamente hizo que me sintiera en una de esas películas antiguas fue el ruido del tren a lo lejos. Por la noche, cuando estoy en la cama, siempre oigo el silbato del tren atravesando la ciudad. Y el hecho de que durante el día el tren parezca no tener cabida en una ciudad dominada por los coches hace que definitivamente todo parezca transportado a una época anterior. No sé si temo, o espero, que alguien llame a la puerta y empiece la película.

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